Conocida a nivel mundial por su estilo y espíritu revolucionario, Francia muestra una cultura moderna y llena de diversidad. Actualmente es el productor agrícola más significativo de Europa y una de las potencias industriales más influyentes.
La mitad del campo francés está dedicado al cultivo, principalmente de frutales, trigo, vid y olivo. Célebres productos como el vino, el champagne, el queso, la trufa o el embutido forman parte de su afamada tradición culinaria.
La ciudad de París es uno de los destinos preferidos para la celebración de congresos, conferencias y reuniones de negocios internacionales. Le siguen Niza, Marsella y la Costa Azul... Alrededor de estas ciudades, se esconde un patrimonio rural y paisajístico repleto de viñedos, bosques y playas de arena fina. En los pueblos y en las pequeñas aldeas francesas puede hallarse la esencia de una cultura sencilla pero a la vez seductora.