En estos lugares, la acústica, la iluminación, la distribución y la tecnología audiovisual tienen un papel fundamental, ya que influyen en la calidad de la imagen y del sonido:
La acústica: el mensaje del ponente debe oírse de forma clara y concisa. Los asistentes próximos y lejanos al escenario o área de presentación tienen que escuchar la voz y el mensaje a la perfección.
La iluminación: es importante que el auditorio tenga luz natural y buena ventilación. La luz disponible debe permitir al público moverse con libertad y visualizar al ponente con total claridad.
La distribución: el público puede disponerse de forma circular o lineal. En la primera opción, el ponente se sitúa en el centro y, en la segunda, el ponente habla desde una plataforma o escenario.
La tecnología: los auditorios deben contar con alta tecnología, es decir, material audiovisual y equipos de sonido internos para lograr una óptima transmisión del mensaje.
Decoración y estilo de un auditorio
El diseño del auditorio debe transmitir confianza y seguridad a los asistentes. Además, debe ofrecer una atmósfera adecuada para la concentración y la creatividad. Es conveniente con tenga ventanales amplios y luz natural (con persianas por si acaso el reflejo dificulta la presentación). Se recomienda evitar las luminarias de techo, utilizar luz de ambiente, bombillas que no den calor y decorar las paredes con colores cálidos.
Los tonos azulados son muy relajantes y hacen que el público tienda a estar de acuerdo con las ideas. Sin embargo, los tonos rojos tienen el efecto contrario: incitan al debate. Es importante tener en cuenta el efecto emocional de los colores a la hora de decorar un auditorio, para crear un ambiente lo más agradable posible.
Hoy en día, los auditorios tienen un diseño contemporáneo para satisfacer a un público cada vez más exigente. Ofrecen las condiciones idóneas para realizar una presentación, una conferencia, ver una actuación o simplemente convertirse en un espacio horizontal diáfano para recibir espectadores de pie en una presentación.
El diseño de un auditorio no tiene por qué seguir siempre los mismos patrones. Con creatividad y buen gusto se puede crear una estancia donde la elegancia y sofisticación sean las claves, sin importar el tamaño o la capacidad de aforo.